l sacerdote Francisco Sirvent, nombrado Prelado de Honor por el Vaticano a instancias del Arzobispado de Mendoza a pesar de sus antecedentes de abuso sexual, será arrestado en Puerto Rico «apenas pise el aeropuerto», según declaró un clérigo de aquel país a Diario UNO.A punto de ser apresado
«Si él vuelve a Puerto Rico lo van a apresar en el aeropuerto mismo», estimó monseñor Herminio de Jesús al referirse al cargo de pedofilia que pesa sobre el sacerdote Francisco Sirvent, nombrado Prelado de Honor a petición del Arzobispado de Mendoza.
El canciller de la Diócesis de Ponce, lugar donde está «incardinado» el cura Sirvent, recordó que a mediados de 1998 se destapó «un caso de pedofilia» que involucraba a Sirvent en Puerto Rico.
Una fuente reservada dijo que, en efecto, Sirvent habría abusado de un niño y «la familia del menor denunció a la diócesis y hubo acuerdo extrajudicial mediante el pago de una importante suma de dinero».
Ese escándalo descubrió la verdadera cara de Sirvent, quien desapareció de Puerto Rico antes de que la Justicia pudiera apresarlo, según relató De Jesús.
«Inteligente y muy locuaz»
«Todo iba bien con Sirvent. La verdad que fue muy sorpresivo. Él era muy inteligente y locuaz. Llegué a apreciarlo mucho. Pero después se destapó todo y él se esfumó. Como será, que el obispo que dictó sus suspensión no pudo entregarle la carta, aunque sí fue publicada y se informó a la familia de Sirvent», precisó el clérigo puertorriqueño.
A pesar de que Sirvent huyó de Puerto Rico, Herminio de Jesús tuvo oportunidad de cruzárselo, en una anécdota que pudo haber acabado con el sacerdote en la cárcel.
«En 1999 viajé a España, a Santiago de Compostela. Era un 25 de julio y yo estaba ya revestido para celebrar una misa junto a otro grupo, cuando llegó él y apenas me vio desapareció con un rayo. Si me hubiera dado tiempo, lo denunciaba para que lo apresaran», contó el clérigo desde la Diócesis de Ponce, en Puerto Rico.
¿Qué hizo Sirvent en Mendoza?
Francisco Sirvent estableció comunicación epistolar y vía correo electrónico con la arquidiócesis de Mendoza, alrededor de 2003.
Fue por entonces cuando ofreció sus servicios al arzobispado, que iban a consistir en asistencia teológica y en la posibilidad de conseguir fondos para el seminario de Mendoza.
Según Sergio Buenanueva, se le presentó el proyecto a Sirvent para tales fines y luego, merced a esas promesas, se pidió ante el Vaticano el nombramiento como Prelado de Honor.
«Normalmente eso se pide cuando se efectivizan los aportes o la beneficencia que hacen los sacerdotes. Aquí, confiándonos en su palabra, lo hicimos antes y ése fue un error», reconoció Buenanueva.
Tras conseguir el nombramiento como Prelado de Honor, el 31 de marzo del 2005, a petición de Mendoza, Sirvent arribó por fin a nuestra provincia. «Fue en el transcurso de la Semana Santa del 2006. Llegó unos días antes de la Misa Crismal y se fue para la Pascua», relató Buenanueva.
Consultado acerca de si por entonces la curia local percibió en Sirvent algún comportamiento relacionado con su oscuro pasado (acoso sexual en una capellanía española y pedofilia en Puerto Rico), el sacerdote local fue tajante: «No, no. En absoluto».
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