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F. G. T.En la otra vereda de la condescendencia irresponsable que pregona
Discovery Channel, una señal que comparte el mismo espectro como es
National Geographic Channel (la versión televisiva de la gran revista mensual), enfoca su lente en casos “paranormales”, pero no para avalarlos livianamente, sino para refutarlos.
Revelaciones, que sale por la señal de “Nat Geo” los miércoles, también sabe “venderse”: presenta con un halo de “misterio” casos al parecer inexplicados, pero los somete a investigaciones científicas o de simple escepticismo, de modo que un caso de apariciones o abducciones puede estar inducido por problemas mentales del testigo, las manchas sugerentes en el piso de la casa pueden deberse sólo a humedad o algún aclamado milagro ser un mito sostenido por la tradición. Para el telespectador, cierto es que una apuesta como la de “Nat Geo” seguro es más respetable que la estupidez avalada por la “apertura de mente” de un programa como
Misterios -u otro de
Discovery: Más allá de la ciencia-, cuando no de un canal como
Infinito, cuyo único afán es conseguir audiencia, aunque el precio a pagar (ya que tanto va a ganar) sea estafarla.
Es importante decir que en noviembre de 2005,
Discovery ha estrenado una nueva producción, llamada
Factor desconocido, en la que se bucea con supuesto escepticismo en algunas supersticiones, sobre todo las apariciones fantasmales. En el primer capítulo (jueves 3 de noviembre), se vio pasar por la pantalla al
increíble presentador Pedro Amorós (ver la bitácora
El Retorno de los Charlatanes) y, al mismo tiempo, al investigador inglés Vic Tandy, quien descubrió cómo las frecuencias bajas de sonido producen alucinaciones. Pero
Factor desconocido, que podría eximir a
Discovery de culpas anteriores, no puede cumplir con lo que se propone. Otra vez, cabe la comparación con
National Geographic. En
Revelaciones, una pregunta ejemplar (a la manera de la navaja de Ockham), cierra siempre cada episodio: “Si podemos encontrar explicaciones naturales, ¿por qué buscarlas fuera de este mundo?”. La contrapartida del primer episodio de
Factor desconocido, en cambio, es esta frase vergonzosa (a la inversa de la navaja de Ockham): “Los investigadores no se han puesto de acuerdo, así que los fantasmas, hasta que haya una nueva explicación (sic), seguirán conviviendo con nosotros (re-sic)”.
(*) El título de este artículo recuerda una sugerencia que hacía Carl Sagan en su libro El mundo y sus demonios, acerca de un programa de TV que explicara racionalmente lo que parecía sobrenatural. La existencia de un show como Revelaciones seguro lo habría reconfortado.