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  1. Satanás es el mundo

    viernes, julio 14, 2006

    © Mikimoss

    Más que «Satanás en el mundo» el título del artículo [publicado en Ediciones Católicas] debiera rezar «Satanás es el mundo». El relato resulta increíble no tanto por lo infantil de la mitología sino por la consideración de que una fobia y/o odio tan visceral hacia lo real como el mostrado por el autor pueda existir.
    Las religiones han cumplido históricamente un papel simbólico fundamental que proyectaba al hombre hacia sus deseos mediante la concesión a estos de cierto estatus ontológico, ofreciendo así, al mismo tiempo, consuelo y esperanza. Es lo que podríamos llamar su función utópica. Pero las utopías solo son buenas -esto es, inteligentes- cuando la solución esperada es posible en el mismo plano donde acaecen las visicitudes vitales, y no una mera ilusión extramundana.
    Quiero decir con esto que la horrible cosmovisión expresada por [Ricardo] Escobar no es religiosa en el sentido en el que no se trata de postular una esperanza para el mundo sino que, al contrario, se establece que el mundo, por ser demoníaco, es en sí el mal y por tanto carece de sentido esperanzarse en él. Es decir, no es que la realidad esté afectada contingentemente por una circunstancia malvada de la que nuestro credo trata de salvarnos consolándonos con la esperanza de su solución, sino que es la misma realidad –junto con nuestra propia esencia material (el cuerpo)–, la que estaría fabricada de la sustancia diabólica y, por tanto, sería inconsolable. La única opcíon así las cosas es escatológica: hemos de dejar la realidad para dejar de sufrir, hemos de morir.
    Esta escatología es, en contraposición a la utilización habitual de la expresión, la verdadera «cultura de la muerte» contra la que los habitantes de este lado del planeta llevan milenios luchando pero que, incomprensiblemente, sigue atrayendo a algunas personas cabales.
    ¿Incomprensiblemente? ¿Por qué esta atracción hacia la autodestrucción?
    Porque todo es un gran engaño, una gran impostura. En ningún momento el apologeta de esta escatología piensa ofrecer en sacrifico a su propia corporeidad. No quiere acabar con él mismo, sino con los demás. Es pura voluntad de poder, de conservar el privilegio, el látigo; de estar en la cúspide de la cadena alimenticia. En definitiva de preservar el «status quo» que le beneficia convenciendo a sus pobres víctimas de que el sufrimiento no es un estado transitorio sino consustancial a su naturaleza y que sólo cumpliendo con este «orden divino», con la «ley natural», podrán optar al paraíso del que el amo, parapetado también en su «lugar natural», disfruta en vida.
    Por eso vocean: «Alejaos del mundo, no intentéis mejorar lo que por naturaleza está emponzoñado. El fin de vuestras penurias está en la otra vida y sólo podréis optar a ella si recibís con agrado, dando gracias al Todopoderoso, las caricias del látigo».

    Respuesta al artículo Satanás en el mundo.
    Publicado en Diálogos con Roca y borrado de Ediciones Católicas.
    Ver también: Al diablo con el diablo y El mal demuestra que Dios no existe.

  2. 38 comentarios:

    1. Ésta es la manera que he elegido para celebrar el primer año de Razón Atea: la publicación de textos de lectores del blog. Algunos, están escritos especialmente para la página. Otros, como éste, han aparecido en otros sitios. Empezamos con el artículo de Mikimoss por que aún está fresca la discusión sobre el mito de Satanás. Luego seguirán otros (algunos especialmente compuestos para esta modesta bitácora) y puede que la "celebración" se extienda más allá del mes aniversario. Están invitados a aportar sus textos sobre ateísmo y escepticismo, como siempre.

    2. Pereque dijo...

      Me parece muy nietzscheano: la moral del resentimiento contra el mundo convertida en voluntad de poder. - P.

    3. irichc dijo...

      El cristianismo ortodoxo quiere transformar el mundo no por el mundo en sí, que no vale nada, sino porque está en la esencia del hombre el imitar a Dios y extender su reino.

      Si alguien ha hecho una apología del suicidio, ése no es católico. Es herético, musulmán o budista.

    4. PEREQUE:
      Así como lo decís, puede ser...

      IRICHC:
      Lo que hace el cristianismo no es transformar sino despreciar al mundo. Por eso sus acólitos dicen "que no vale nada".
      La mayor apología del suicidio la podemos encontrar en el cristianismo: el gran jefe vino a morir.

    5. irichc dijo...

      El mundo no vale nada, no más que el orín. No hay que sentir ningún apego por él, ya que de todos modos debemos dejarlo. Es, a lo sumo, un instrumento para la virtud.

      Si fueras algo psicólogo, descubrirías que en Cristo no hay ni una brizna del ánimo suicida, sino una voluntad constante de supervivencia. Además, por decirlo en palabras de Chesterton, "el mártir es un hombre que se preocupa a tal punto por lo ajeno, que olvida su propia existencia. Y el suicida se preocupa tan poco por todo lo que no sea él mismo, que desea el aniquilamiento general".

    6. Bruno dijo...

      "La mayor apología del suicidio la podemos encontrar en el cristianismo: el gran jefe vino a morir."

      Fernando, para mí que eso te lo ha inspirado Borges: "la historia de un dios que se hace crucificar en el Gólgota" (*El evangelio según Marcos*) ;o)

    7. Bruno dijo...

      Chesterton tiene algunas frases ingeniosas, pero por desgracia los cristianos suelen fijarse en sus frases más tontas. Un ejemplo típico es la idea de que quien deja de creer en Dios cree en cualquier cosa. En realidad, los ateos somos generalmente mucho menos crédulos que la media de la población. Además de las supuestas revelaciones divinas, los ateos rechazamos también la quiromancia, la astrología, etc. Los cristianos, en cambio, acostumbran a tener fe simultáneamente en su religión y en varias pseudociencias.

      Otra majadería chestertoniana es esa sobre la egolatría del suicida. Hay suicidas ególatras, pero no todos son así ni mucho menos. Aunque te interese mucho tu entorno, las circunstancias (por ejemplo, una enfermedad grave) pueden hacer que seguir viviendo se convierta en una carga demasiado pesada.

    8. simbol dijo...

      Me fui al artículo señalado por Mikimoss y me encontré un sermón de cura de aldea, dirigido a feligreses iletrados.

      No discuto que estos discursos y personajes existan. No discuto que incluso todavia en varias partes atrasadas del mundo se use el terror del infierno y del demonio como manera de coaccion social y para el beneficio de los que tiene el poder. Incluso pudieramos señalar, lo que esta a la vista en materia de cultura de la muerte, su práctica diaria en varios paises musulmanes.

      Sinembargo no estoy seguro que ésta concepción sea hoy la dominante en los niveles educados de la mayor parte de las religiones cristianas. Recientemente en un blog cristiano-no catolico-, la discusión era precismente que definian los cristianos com infierno y como cielo, y en general hubo acuerdo entre los cretinos, digo, los cristianos, que el infierno era "el dolor de estar separado de dios eternamente" y el cielo era la "la felicidad de la unión eterna con dios". Como ven, no se hablaba de fuego, demonios, etc. Da la impresión que esa vieja imagen del Infierno lleno de diablos mefistofélicos con tridentes y llamaradas ha pasado un poco de moda, al menos en el cristianismo. Inlcusive creo que alguna rama de los anglicanos, pero no se exantamente cual, ha abolido el infierno. Y la verdad es que no se bien como le esta yendo al purgatorio y al limbo en el catolicismo, pero cada vez oigo habler menos de ellos.

      Este ablandamiento de los castigos a no portarse bien, no se si son buenos. Una vez que dejas a estos salvajes sin la amenaza del infierno, no se de que no serán capaces. Y no solo eso, creo que no habrá quien los pare. Fíjense lo que paso cuando Lutero aflojó un poco el control sobre los campesinos alemanes: fuego, pillaje, terror y muerte.

    9. simbol dijo...

      Fernando

      Esa diabla que pusiste es mas mansa que ésta

    10. IRICHC:
      Ese desprecio por lo real (del que Pablo, el alucinado, el epiléptico, es buena muestra) es lo considerado por el autor del artículo como "antirreligioso". Lo morboso del cristianismo así como lo mostrás es que en pos de consolar por la finitud de esta vida, termina despreciándosela contra la ilusoria vida celestial. Eso sin dudas es una especie de suicidio, si se me permite la comparación. Sin dudas, para el cristianismo Satanás es el mundo.

    11. BRUNO:
      No sé si salió de Borges, pero siempre las influencias afloran.
      En cuanto a Chesterton, recuerdo que en una ocasión le cuestioné a un interlocutor lo mismo que decís vos cuando me invocó esa frase (me refiero a “El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco defensor del escepticismo sistemático”). ¡Es al revés! Desde el momento en que tenés fe, cruzás la línea de la racionalidad y podés creer en cualquier otra cosa...
      En cuanto a la otra frase de Chesterton, se ve que no tiene en cuenta a los musulmanes suicidas, mártires también según su propia perspectiva y capaces de voltear dos torres gemelas con todos los que están adentro.
      Los mártires cristianos (mártir es "testigo" en griego, pero su significación ha cambiado) no fueron ejemplo para la propia Iglesia, que luego se dedicó a martirizar a las víctimas de la Inquisición, pasándose por el forro de la sotana lo poco o mucho que simbólicamente podrían haber aportado sus predecesores.

      SIMBOL:
      Hace varios artículos atrás, comentabas que probablemente los católicos eran los más razonables de los cristianos (o algo así). Pero ves que en todos los credos se cuecen habas. En el caso del diablo, sirve para eximir a Dios y al hombre de sus propias "maldades".
      P.D.: La diabla que invocás puede llegar a convertirme al "satanismo"... ¿a quién no?
      ¿Y qué tal esta demonia?

    12. irichc dijo...

      "Lo morboso del cristianismo así como lo mostrás es que en pos de consolar por la finitud de esta vida, termina despreciándosela contra la ilusoria vida celestial".

      Esta vida es despreciable y quien se agarre a ella como a un clavo ardiendo merece el nombre de loco. Sócrates está con nosotros: lo mismo vale vivir un minuto que mil años. La vida no tiene sentido si no es eterna y extiende sus fines hasta el infinito (valga la paradoja).


      "Eso sin dudas es una especie de suicidio, si se me permite la comparación. Sin dudas, para el cristianismo Satanás es el mundo".

      Satanás el Señor del mundo, que se le ofrece a Jesucristo en forma de tentación. La Iglesia pretende reconquistarlo.

    13. IRICHC:
      "La vida no tiene sentido si no es eterna y extiende sus fines hasta el infinito (valga la paradoja)"

      La vida es, por definición, finita y efímera. No hay un sentido sino los sentidos posibles para cada persona, que es la que escribe su propia tragedia en el escenario en que se mueve, la representa y sólo espera que caiga el telón, sin posibilidad de escuchar los los abucheos o los aplausos.
      Por supuesto que no es lo mismo representar un acto que ser el protagonista de la obra. A veces puede pasarte lo que a Prufrock: "No soy el príncipe Hamlet, ni tenía por qué serlo; / Soy un noble del séquito, uno que sirve / Para inflar un desarrollo, comenzar una u otra escena, / Aconsejar al príncipe; sin dudas, un sencillo instrumento / Respetuoso, feliz de ser útil, / Político, cauto y meticuloso; / Lleno de frases importantes, pero un tanto obtuso, / A veces, incluso, casi ridículo— / Casi, a veces, el bufón". (Eliot, la traducción es mía).

      "Satanás el Señor del mundo, que se le ofrece a Jesucristo en forma de tentación. La Iglesia pretende reconquistarlo"

      No, Daniel. Asumo que has entendido la idea. Lo que hace la Iglesia es colgar una sábana, decir que hay un fantasma, y asegurar que sólo ella ofrece el cobijo. Por supuesto, le conviene que no se descorra esa sábana para que no se vea que abajo hay una marioneta.

    14. irichc dijo...

      El maniqueísmo fue una aproximación intelectualizante a la fe que resolvía el llamado "problema del mal" reduciendo a Dios a la semi-impotencia. Así, para explicar las imperfecciones del mundo y, sobre todo, la presencia del mal moral en él, los maniqueos y magos negaban el libre albedrío de los hombres, haciéndolo dependiente de las ciegas pasiones de la carne. Esta carne no era obra de Dios, que de lo contrario sería responsable directo del mal que obramos cuando cometemos pecado. Se debía, pues, a un demiurgo o Dios malvado que había creado la materia aprisionando las almas de los ángeles buenos y malos.

      El Dios bueno, ante esa afrenta, tenía un plan alternativo mediante el Redentor, que pese a no asumir carne mortal (pues la carne es obra del Dios malo o Gran Arconte), sí asumió su apariencia para mezclarse con los hombres y mostrarles el camino de la salvación: la renuncia total al mundo. Quería, en suma, recuperar a sus ángeles buenos e integrarlos en el Pleroma o plenitud divina, dejando el mundo a la deriva como "masa de pecado".

      Ésta fue la doctrina que readoptaron los cátaros ya en el siglo XII y que provocó la primera Cruzada y el nacimiento de los primeros vestigios de Inquisición. Poca cosa, como veis. ¡Y la consideráis católica!

      Ahora bien, el cristiano que mantiene la ortodoxia sostiene algo diametralmente opuesto. En su credo figura que el hombre dispone de libre albedrío en cooperación con la Providencia de Dios, Creador del mundo y de sus criaturas, que son buenas en origen pero están corrompidas por el pecado con el que libremente se mancharon, mientras que para el maniqueo el pecado es la existencia mortal misma.

      Las almas de la religión católica tampoco serían ángeles en migración, sino entes creados de la nada simultáneamente con los cuerpos o corpúsculos humanos.

      Respecto a la soteriología, Dios asumió alma y cuerpo humanos en la Encarnación, padeciendo y muriendo verdaderamente, para resucitar después.

      La función de la Iglesia, por último, es conquistar el mundo por la fe, mas sin entregarse a él, es decir, sin olvidar que el mundo no es un fin en sí.

      En consecuencia, la escatología cristiana habla de una transformación del mundo, no de su destrucción. Y el destino de los salvos no es fundirse con Dios en un "Pleroma", sino estar en armonía con él y gozar de cuerpos gloriosos por la eternidad.

    15. Mikimoss dijo...

      "... están corrompidas por el pecado con el que libremente se mancharon"

      ¿Cómo podía ser libre Eva antes de comer de la fruta del árbol del conocimiento?

      Los católicos teneis un serio problema con el concepto de libertad que manejais ya que os obliga a la absurdidad de conceder tanto libre albedrió a un recién nacido como a un adulto, tanto a un esclavo como a su amo, a un analfabeto como a Einstein.

      ¿Qué culpa puede recaer sobre el primero de los hombres que recién descendido del árbol no tiene más criterio que la intensidad de su deseo? Eva, de haber existido, no tenía ni la más remota idea de las consecuencias que la satisfacción de su instinto le iba a acarrear a ella y su extensa descendencia. El mito del buen salvaje que ingenuamente se conduce por la existencia es eso, un mito. Los salvajes cometen salvajadas fruto de su ignorancia, la cual los hace esclavos de sus deseos, de sus querencias. Eva hacía lo que le daba la gana, es decir, era totalmente esclava de sus ganas, aunque éstas mandaran cosas totalmente estúpidas.

    16. Anónimo dijo...

      "No hay un sentido sino los sentidos posibles para cada persona, que es la que escribe su propia tragedia en el escenario en que se mueve, la representa y sólo espera que caiga el telón, sin posibilidad de escuchar los los abucheos o los aplausos."
      Una persona puede cojer el coche para ir a Madrid y acabar en París.Mientras iba por la carretera ésta tenía sentido en cuanto se imaginaba que le llevaba a su destino pero esa carretera tuvo otro sentido cuando fué consciente de su error.Pero esa carretera llevaba a Paris y ese es su sentido.En esta carretera que es la vida algunos le dan cierto sentido porque se imaginan que una vez caído el telón no hay posibilidad de escuchar aplausos o abucheos;otros le dan otro sentido porque se imaginan que sí hay esa posibilidad;... .¿Alguno de los presentes puede afirmar o negar si se escuchan aplausos o abucheos cuando cae el telón para cada uno de nosotros?¿Alguno estuvo allí o tiene experiencia de ello para informarnos?.Cualquier juicio previo a la caída del telón es ,pues,un prejuicio.


      Carretera a Madrid

    17. IRICHC:
      “sus criaturas, que son buenas en origen pero están corrompidas por el pecado con el que libremente se mancharon, mientras que para el maniqueo el pecado es la existencia mortal misma”.

      ¿Es que acaso son libres de nacer sin mancha, según tu doctrina? Para el cristiano la existencia mortal es un trámite doloroso y del que igual no se sale indemne, o bien porque siempre hay algo para castigar o porque siempre hay algo para perdonar. Abritrariedad acomodaticia.

      “Las almas de la religión católica tampoco serían ángeles en migración, sino entes creados de la nada simultáneamente con los cuerpos o corpúsculos humanos”

      Los cuerpos humanos no salen (ni son creados) de la nada.

      “Respecto a la soteriología, Dios asumió alma y cuerpo humanos en la Encarnación, padeciendo y muriendo verdaderamente, para resucitar después”.

      Según la egiptología, el alma sobrevive a todo cuerpo si éste es conservado (momificado) debidamente, porque es su identidad. Ra no requiere ese trámite porque ya “es” y se lo puede conocer. Toda mitología elabora lo mejor posible sus especulaciones. Aunque todas estén equivocadas con respecto a otra cosa que su fantasía, algunas desprecian el cuerpo, y otras, no.

      “La función de la Iglesia, por último, es conquistar el mundo por la fe, mas sin entregarse a él, es decir, sin olvidar que el mundo no es un fin en sí”

      La función de la Iglesia tiende a satanizar el mundo y hacer de su estancia una mera diligencia. Para la Iglesia, el mundo es un castigo (desde la expulsión del Paraíso hasta I Romanos 1:28 y I Corintios 1:27).


      MIKIMOSS:
      A lo que comentás debemos agregar que entre tanto absurdo se sigue pretendiendo hacer convivir presciencia (divina) y libre albedrío (humano).


      ANÓNIMO (¿MENINO?):
      ¿Cómo saber que la carretera que va a Madrid va efectivamente a París y no a Mendoza si nos has viajado? Bueno, quizá sí, pero antes y no ahora. ¿Es eso un mero prejuicio? No. “Es un abuso hipócrita del lenguaje decir que yo no sé si los muertos resucitan o no: sé que no resucitan, de la misma forma que sé cualquiera de las otras cosas de las que estoy razonablemente seguro” (Savater).

    18. irichc dijo...

      ¿Qué culpa puede recaer sobre el primero de los hombres que recién descendido del árbol no tiene más criterio que la intensidad de su deseo?

      La pregunta es: ¿por qué los hombres acumulan culpa y los animales no?

    19. irichc dijo...

      Para la Iglesia, el mundo es un castigo

      Para la Iglesia el hombre es el castigo del mundo y el mundo es el castigo del hombre.

    20. irichc dijo...

      ¿Y no os compadecéis vosotros de los que sufren? Hete aquí la proverbial simpatía del progresista por el pobre de hacienda, aunque sea un asesino, por aquello de que son "la clase revolucionaria". Pero Jesús dijo "pobres de espíritu", no "de hacienda". Es decir, desprendidos. El "camello" y la "aguja" es una hipérbole que señala precisamente lo explicado: el rico suele ser también avariento. Verlo como un estigma a la riqueza es absurdo, ya que todos los reyes de Israel fueron ricos, mas no reputadamente usureros. ¿Hay mayor necedad que creer que Cristo los suponía condenados por la prosperidad de sus arcas? Cuando Jesús dice que ayudemos a los pobres, obviamente no se dirige a los pobres, sino a los que poseen más de lo que gastan. No son los pobres su público predilecto: son los pecadores, esto es, la humanidad.

      Jesús, entonces, también predicó a los ricos, sin hacer acepción de personas. Otra cosa es que quisieran escucharle, o que fueran muchos menos. A uno de ellos le pidió que se deshiciera de sus bienes para seguirle, y no quiso. No se burló de él por rico, sino por avaro. Pues alguien puede ser pobre y despreciable hasta el tuétano, incapaz de compartir el pan, y otro rico y sentar cada día a un menesteroso a su mesa. Ahora imaginad que ese rico lo da todo a la Iglesia para ser perfecto. El progresista -es así de doble- dirá que fue por el miedo al infierno, teniendo la donación por moralmente ilegítima. Sólo cree lo que ve, necesita yugos pesados. Teme, en general, la justicia no escrita, la justicia oculta, y la condena como vana presunción y estela del diablo.

      ¿Cuál es el núcleo de estas meditaciones? Para el cristiano el problema del mal es una ocasión para el bien, para la excelencia de las almas, que se resolverá y se confirmará con las recompensas ultraterrenas. "A los pobres los tendréis siempre", la carencia es compañera inseparable de la virtud. Jesús vino a salvar lo perdido, no simple y llanamente a mejorar la "calidad de vida" de los desamparados. Así, los pobres son una ocasión para ser caritativos, para poner en práctica el cristianismo.

      Pero, ¿qué responde aquí el progresista? "¡Los estáis instrumentalizando!" La Iglesia -acusa- tiene a los pobres como rehenes morales, los necesita para fingir mejor su superioridad y consumar en público el paripé de la compasión. A lo que contesto: todo aquel que no base su moral en su salvación futura es un idiota o un malvado. Cuando yo ayudo a alguien de manera altruista es porque yo me siento culpable por no ayudar. Y cuando lo hago no quiero que nadie más se atribuya el hecho, pues con ello he sido yo el que ha querido expiar algo. Privarme de mis buenas acciones, delegándolas en lo objetivo o ético, es privarme de mi subjetividad moral.

      A los que esto niegan, jamás deis las gracias. Recordadles, cada vez que os favorezcan, que no son ellos vuestros benefactores, sino la bondad universal que actúa a través suyo y de la que están imbuidos como gráciles marionetas. No sólo eso. Si os prestan socorro, pedídselo otra vez y redoblado, hasta que se excusen por haber hecho todo lo que estaba en su mano. Entonces podréis culparles por situar el "yo" encima del "vosotros" Y si realmente no tienen nada más que dar, incluso en su disculpa tendrán que apelar a su buena acción previa, en lugar de a una teoría sobre las acciones buenas.

      No hay instrumentalización en la moral cristiana. Instrumentalizar a alguien es emplearlo para tu provecho, aunque lo perjudiques. El mal, insisto, puede y debe ser un medio para el bien. No hay fines finales, salvo Dios. No hay ningún fin -salvo Dios- que sea tan valioso que no sirva a su vez como medio de otro mejor. Si das dinero por ostentar falsa generosidad, el fin remoto corrompe al próximo, pues no te importa si, más tarde, ese pobre es expoliado por tus sirvientes mientras nadie mira. Siempre hay un bien superior a todas nuestras buenas obras y es nuestra salvación, nuestra reconciliación con la justicia.

      Las obras no son buenas en sí, sino que resultan mejores o peores dependiendo de quién las haga. Ved la parábola del hijo pródigo. Regresó a casa tras una vida de dispendio, pero recibió más amor de su padre que su buen hermano, recto desde el principio. ¿Por qué? Porque para el pródigo fue más duro cambiar y retomar el sendero; y el desenlace, aunque tardío, resultó más bello. De nuevo el mal como medio para el bien. De nuevo la subjetividad del agente por encima de la objetividad moral de la obra. De nuevo la pobreza espiritual contrapuesta a la crematística.

      Dios no aprecia al soberbio que cumple la justicia sólo porque se cree justo y está en su naturaleza comportarse de ese modo. En cambio, aprecia al pecador que ofrece caridad como tributo por su vileza. Ambos tipos son malos, quizá el segundo sea incluso peor en cuanto al número más reducido e inseguro de obras provechosas, pero es el pródigo, el que más encomio merece.

      A todos los desprendidos me gustará veros en el Cielo, si os lo ganáis vosotros y yo. Querré ver cómo lo despreciáis y acusáis a Dios de mercadear con vuestra moral, ofreciéndoos para el infierno, en buena lógica. Observad que cuando hacéis una buena obra y os dan las "gracias" apelan a la gracia de Dios para suplir lo que ellos no pueden daros de vuelta. Negar la justicia de Dios, sus premios y castigos, es como si cada vez que os agradecieran algo rechazarais contrariados ese gesto amable. Como dando a entender: "A mí me basta mi buena obra, ella y yo nos bastamos. Tú, mendigo, eres aquí sólo una excusa, un accidente, y nada tuyo necesito, pues ya soy justo obrando con justicia". ¿Quién instrumentaliza a quién?

      Es ésta es la crítica fundamental de Jesús a los fariseos (hoy ateos o maquiavélicos) que habían excluido el principio divino en sus obras, regulándolas hasta la saciedad. Engordaron sus leyes para excusar su flaqueza de individuos. ¿Qué dice hoy el fariseo-ateo? "¡No es mi responsabilidad asumir la miseria! ¡Que lo haga el Estado! ¡Que lo regule y pagaré!". Los fariseos estimaban que ellos eran justos por seguir una ley justa. Jesús les recuerda que es mayor su miseria moral que la miseria física del mundo, que la ley no hace justo al hombre, sino el hombre a la ley. Que deben obrar como miserables, no como justos. Que deben perder su vida para ganarla.

      Jesús no quiere sólo cambiar el mundo. El mundo lo puede cambiar -quizá para bien- cualquier terremoto o una copiosa lluvia. Jesús, ante todo, quiere cambiar al hombre. Y el hombre que se cree justo no puede ser cambiado, sólo el que está y se sabe perdido, el que carga sobre él un gran peso y necesita aliviarse de él. Pero ¿a cuántos justos conocéis? Cristo demostró a los fariseos que no eran justos, sino mediocres. El hombre justo, dice la Biblia, peca siete veces al día. Y Jesús dice: nada de lo que hagas te hace merecedor de justicia, porque con ello no buscas tu salvación, sino satisfacer la ley y mostrarte respetable ante el mundo. Jesús fue un maestro de la inmortalidad del alma, que no aparece claramente en todo el Antiguo Testamento, sólo en forma de promesa encriptada. Jesús insiste: tú no tienes la justicia, la justicia no es más que tender a la vida eterna y ser como Dios, que beneficia a buenos y a malos, que es pronto a perdonar a quienes le ofenden. Para lograr la justicia, dice Jesús, debéis haceros odiosos a la vanidad del mundo, cuestionar vuestro derecho a existir, tasar el aire que respiráis como un don gratuito, no como un derecho. Y cuando veáis que no podéis lograr nada por vosotros mismos, entonces, concluye, permaneciendo en las manos de Dios, lo podréis todo, pues la fe mueve montañas. Y cuando creamos que no somos merecedores de salvanros y que debemos ser fulminados por la ley, Dios nos recordará que vino a morir por nosotros para librarnos de esa sentencia ineludible.

    21. IRICHC:

      * “¿Y no os compadecéis vosotros de los que sufren?”
      Por lo general se compadece del dolor de otro quien no le inflinge el dolor al otro, como sería en el caso de un Dios creador de todo lo existente.

      * “Hete aquí la proverbial simpatía del progresista por el pobre de hacienda, aunque sea un asesino, por aquello de que son "la clase revolucionaria".
      ¿Y no es de compadecer alguien que no tiene ni para acceder a su sustento? Si es un asesino merece el castigo que la ley prevea, sea pobre o rico. No sé qué pobre tendrá simpatía por un hombre sólo porque sea un asesino.

      * “Pero Jesús dijo "pobres de espíritu", no "de hacienda". Es decir, desprendidos. El "camello" y la "aguja" es una hipérbole que señala precisamente lo explicado: el rico suele ser también avariento.”
      Como buen cínico, Jesús sí pontificó la pobreza. La venida era inminente, no había mañana. Ésa era la cuestión: el arrastre derivó, probablemente, en ese desprecio mundano que es tan común y en el destino de humillados por vivir en carne que les toca a todos los que asumen ese mensaje deshumanizador.
      A propósito, Jesús o cualquier profeta o docente, si quiere dar una lección, elige las mejores palabras. Si habla del rico habla del rico, si habla del avariento, lo mismo. Tu exégesis sólo tiene pretensiones de indulgencia, pero no funciona.

      * “No son los pobres su público predilecto: son los pecadores, esto es, la humanidad”.
      Cito a Dan Barker: “El mismísimo concepto de pecado viene de la Biblia. ¡El cristianismo ofrece solucionar un problema que él mismo creó! ¿Estarías agradecido a una persona que te cortara con un cuchillo para poder venderte una venda?”.

      * “Ahora imaginad que ese rico lo da todo a la Iglesia para ser perfecto. El progresista -es así de doble- dirá que fue por el miedo al infierno, teniendo la donación por moralmente ilegítima. Sólo cree lo que ve, necesita yugos pesados. Teme, en general, la justicia no escrita, la justicia oculta, y la condena como vana presunción y estela del diablo.
      No, la lectura puede ser válida: un rico puede no ser avaro pero sí temer al infierno, y puede también donar su riqueza como un acto, quizá no del todo racionalizado, que parezca lo exima de sumarse a la fila de los “condenados”. El que teme a la justicia terrena puede actuar de manera similar, aunque en negativo: no compra la justicia, debe cumplirla.

      * “¿Cuál es el núcleo de estas meditaciones? Para el cristiano el problema del mal es una ocasión para el bien, para la excelencia de las almas, que se resolverá y se confirmará con las recompensas ultraterrenas”.
      Para el no creyente, la acción y la recompensa son inmanentes, y por ello más válidas. La excelencia es la realización del bien como una expresión de la inteligencia. Eso permite con-vivir, ya que es la única y la mejor manera de vivir.

      * "A los pobres los tendréis siempre", la carencia es compañera inseparable de la virtud. Jesús vino a salvar lo perdido, no simple y llanamente a mejorar la "calidad de vida" de los desamparados. Así, los pobres son una ocasión para ser caritativos, para poner en práctica el cristianismo.
      ¿Y por qué habría que ser caritativos [aunque es encomiable que alguien lo sea]? ¿No era que a Cristo le preocupaban los pobres de espíritu? ¿Para qué habrían de necesitar limosna?

      * “A lo que contesto: todo aquel que no base su moral en su salvación futura es un idiota o un malvado”.
      He aquí un idiota, estúpido si te gusta, malvado, pérfido y cruel que aboga por una ética inherente a la vida humana. Ésa ética, o moral, es compartible y universal. Hay una sentencia sencilla y sin ambages de B. Russell con la que estoy plenamente de acuerdo: “El pensamiento y el amor no pierden su valor porque no sean eternos”.

      * “Cuando yo ayudo a alguien de manera altruista es porque yo me siento culpable por no ayudar”.
      Ése será tu caso, pero no es excluyente. La ayuda puede ofrecerse porque se sabe que es útil, y buena, imperativa, sin que talle la culpa.


      * “A los que esto niegan, jamás deis las gracias”.
      Se perderán la oportunidad de que yo diga: “De nada”.

      * “Recordadles, cada vez que os favorezcan, que no son ellos vuestros benefactores, sino la bondad universal que actúa a través suyo y de la que están imbuidos como gráciles marionetas. No sólo eso. Si os prestan socorro, pedídselo otra vez y redoblado, hasta que se excusen por haber hecho todo lo que estaba en su mano”.
      Es otra de las conclusiones católicas: sólo su Iglesia es única y verdadera, sólo su moral es única y verdadera, al punto de despreciar hasta la exclusión otros modos de actuar que también pueden ser considerados tanto o más encomiables.

      * “Entonces podréis culparles por situar el "yo" encima del "vosotros"”
      El que empieza poniendo el “yo” por detrás se abandona a sí mismo y no puede actuar ni por sí no por el otro.

      * “No hay instrumentalización en la moral cristiana. Instrumentalizar a alguien es emplearlo para tu provecho, aunque lo perjudiques”.
      Pero también utilizar al otro para provecho de ambos, aunque el provecho de uno sea mayor que el otro, mediante el engaño y la ceguera.

      * “El mal, insisto, puede y debe ser un medio para el bien. No hay fines finales, salvo Dios”.
      “Fin” y “finitud” tienen la misma raíz.

      * “Siempre hay un bien superior a todas nuestras buenas obras y es nuestra salvación, nuestra reconciliación con la justicia”.
      Y si no lo hubiera, que no lo hay, si no hubiera un bien superior a un bien contingente, ¿por qué tendría que dejar de ser un bien justo el de una acción particular?

      * “Porque para el pródigo fue más duro cambiar y retomar el sendero; y el desenlace, aunque tardío, resultó más bello. De nuevo el mal como medio para el bien. De nuevo la subjetividad del agente por encima de la objetividad moral de la obra. De nuevo la pobreza espiritual contrapuesta a la crematística”.
      En esta extraña competencia de postas propuesta por la salvación cristiana, es elegido el corredor que vulnera las reglas mientras arribe al carril estipulado que aquél otro que igual atraviesa la meta, por otra vía, aunque haya cumplido el reglamento pautado.

      * “A todos los desprendidos me gustará veros en el Cielo, si os lo ganáis vosotros y yo. Querré ver cómo lo despreciáis y acusáis a Dios de mercadear con vuestra moral, ofreciéndoos para el infierno, en buena lógica”.
      “Negar la justicia de Dios, sus premios y castigos, es como si cada vez que os agradecieran algo rechazarais contrariados ese gesto amable”.

      Si sos víctima de un secuestro y tu captor te propone que, en caso de que querás conservar tu vida, debés besarle el trasero, si acabás haciéndolo, ¿por qué tendrías que darle las gracias si es que no ha parecido sabroso)?

      * “¿Qué dice hoy el fariseo-ateo?”
      “Ateos” se los llamaba a los primeros cristianos: se ve que la palabra excita a quien la usa.

      * “Jesús les recuerda que es mayor su miseria moral que la miseria física del mundo, que la ley no hace justo al hombre, sino el hombre a la ley. Que deben obrar como miserables, no como justos. Que deben perder su vida para ganarla”.
      Le ley está escrita por el hombre. Es como marcar un terreno y decidir: quien atraviese su límite será injusto. Es loable, si razonando advertimos que el trazo es borroso o equivocado, que queramos dibujarlo de nuevo, como puede haber sido la idea de un predicador cualquiera. Pero borrar esa línea y decir que se debe ser injusto para acceder a la justicia es propio de delirantes.

      * “el hombre que se cree justo no puede ser cambiado, sólo el que está y se sabe perdido, el que carga sobre él un gran peso y necesita aliviarse de él”.
      ¿Podía ser cambiado Jesús? ¿Era o no era justo, se sabía o no se sabía justo?

      * “Y cuando creamos que no somos merecedores de salvanros y que debemos ser fulminados por la ley, Dios nos recordará que vino a morir por nosotros para librarnos de esa sentencia ineludible”.
      En un mundo supuestamente por él creado, con leyes supuestamente por él dictadas, quizá sólo para representar una burda tragedia que, por si hiciera falta decirlo, está sospechada de plagio.

      Remate:
      ¿Puede alguno de los mensajes del cristianismo permitirnos vivir una vida ética y justa? Puede, y debería ser su deber, aunque no toda su doctrina lo haga, antes al contrario.
      ¿Es necesario el cristianismo? No. Y por construir un sistema de temores y favores, de arrestos y exclusiones, de ilusoria infalibilidad y por despreciar la única vida posible, se parece al placebo, aunque ni siquiera puede decirse que sea inofensivo.

    22. irichc dijo...

      "Por lo general se compadece del dolor de otro quien no le inflinge el dolor al otro, como sería en el caso de un Dios creador de todo lo existente".

      Dos cosas:

      1) Ni el dolor ni el frío se crean: se toleran como incidentes en la Creación.

      2) Compadecerse es asumir la culpa. Si os compadecéis de la humanidad, cargáis con su miseria (admitís que no tenéis derecho a no ayudarla).


      "Como buen cínico, Jesús sí pontificó la pobreza".

      Hay muchos ejemplos de pobreza ejemplar en la Biblia. Hubo profetas, como Elías, que ni siquiera procuraron por su sustento.

      "La venida era inminente, no había mañana. Ésa era la cuestión: el arrastre derivó, probablemente, en ese desprecio mundano que es tan común y en el destino de humillados por vivir en carne que les toca a todos los que asumen ese mensaje deshumanizador".

      Traducción: quien no se aferra a los bienes del mundo no es digno de llamarse hombre. Luego, en contra de aquel silogismo tan famoso, Sócrates no es hombre.


      A propósito, Jesús o cualquier profeta o docente, si quiere dar una lección, elige las mejores palabras. Si habla del rico habla del rico, si habla del avariento, lo mismo.

      Es habitual -aunque no lógico- que el rico tenga más posibilidades de incurrir en la avaricia que el pobre. Eso no se le escapa a nadie, y obviamente tampoco a Jesús.


      "El mismísimo concepto de pecado viene de la Biblia. ¡El cristianismo ofrece solucionar un problema que él mismo creó!".

      A esto lo llamo matar al mensajero.


      "Para el no creyente, la acción y la recompensa son inmanentes, y por ello más válidas. La excelencia es la realización del bien como una expresión de la inteligencia. Eso permite con-vivir, ya que es la única y la mejor manera de vivir.

      Cuando el ateo critica la escatología cristiana lo hace impugnando la crueldad del infierno, es decir, considerando el castigo como el sumo mal, como si éste no procediese de un mal mayor o causa eficiente, que es la culpa. Pero cuando se trata de valorar los premios del cielo parece que sean inferiores a la virtud que los propicia, sus adornos insignificantes. ¿Por qué se confunden y contradicen así? No entienden que, mientras que el castigo no es causa final del pecado, pues nadie quiere recibirlo (y de ahí la irracionalidad de los que pecan y se hacen merecedores de él), sí lo es de la virtud, que como se ha dicho es siempre expiación subjetiva, una acción destinada a cancelar el mal que se acumula en nosotros. Retribución no es soborno.


      "¿Y por qué habría que ser caritativos [aunque es encomiable que alguien lo sea]? ¿No era que a Cristo le preocupaban los pobres de espíritu? ¿Para qué habrían de necesitar limosna?"

      Tú mismo dices que es encomiable. Yo añado que entra en el máximo mandamiento de todo cristiano: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo.


      "He aquí un idiota, estúpido si te gusta, malvado, pérfido y cruel que aboga por una ética inherente a la vida humana".

      La misma ética que tienen las plantas y los animales: sobrevivir. Si vas más allá de eso, ya no es inherente. Salvo que sea inherente a tu voluntad, en cuyo caso puede ser cualquier cosa.


      “El pensamiento y el amor no pierden su valor porque no sean eternos”.

      La verdad sí pierde su valor cuando no es eterna (lo verdadero no puede ser provisional). Y no soy capaz de concebir el amor sin la verdad.


      "La ayuda puede ofrecerse porque se sabe que es útil, y buena, imperativa, sin que talle la culpa.

      ¿Y qué me empuja a buscar la utilidad del prójimo?


      "El que empieza poniendo el “yo” por detrás se abandona a sí mismo y no puede actuar ni por sí no por el otro".

      Justo eso es lo que indico.


      "Pero también utilizar al otro para provecho de ambos, aunque el provecho de uno sea mayor que el otro, mediante el engaño y la ceguera".

      Entonces quien te da un trabajo se aprovecha de ti.


      "Y si no lo hubiera, que no lo hay, si no hubiera un bien superior a un bien contingente, ¿por qué tendría que dejar de ser un bien justo el de una acción particular?".

      Porque la moralidad de un acto se indaga en su intención más que en sus efectos. Blasfema quien cumple la justicia sólo porque está obligado a ella. Es un hipócrita. Y si siente que no está obligado y la cumple porque quiere, es un déspota. Ahora bien, quien pretende con ello expiar una culpa, se hace justicia a sí mismo y obedece a la ley interior, de la que nadie puede desentenderse. La buena obra no es nunca para él un fin en sí, sino -como el mundo y la vida misma- una ocasión para la virtud.


      "En esta extraña competencia de postas propuesta por la salvación cristiana, es elegido el corredor que vulnera las reglas mientras arribe al carril estipulado que aquél otro que igual atraviesa la meta, por otra vía, aunque haya cumplido el reglamento pautado".

      ¿Qué reglamento? Pablo dice que no se salva quien obra bien una vez y cree al principio, sino quien persevera hasta el final. Gana, pues, todo aquel que persevere, pero especialmente aquel que remonte adversidades más grandes, incluso si son achacables a él.


      "¿Podía ser cambiado Jesús? ¿Era o no era justo, se sabía o no se sabía justo?".

      Jesús no podía ser cambiado. Ni siquiera tuvo maestros, sino que fue él quien los aleccionó a ellos en el templo siendo un niño.


      En un mundo supuestamente por él creado, con leyes supuestamente por él dictadas, quizá sólo para representar una burda tragedia que, por si hiciera falta decirlo, está sospechada de plagio.

      Habla por ti, si consideras que tu vida es una burda tragedia.

    23. Anónimo dijo...

      Ir a Madrid es el sentido que tu le das a la carretera pero París(el destino real que sea) es el verdadero sentido de la misma .Que uno desconozca a dónde nos lleva la carretera puesto que nunca a estado en el final de la misma es lo que nos sucede a todos. En el borde de la carretera todos vamos encontrando señales que cada uno interpreta de manera diferente según determinados criterios (que unos entenderán mas razonables y otros menos) y que da lugar a un juicio de cual sea el destino a donde nos lleva. Este juicio es un prejuicio puesto que nadie volvió para informarnos de a dónde conduce realmente dicho camino,si continúa, finaliza o lo que sea(y si volviese no podría dejar de ser otra señal en el camino que cada cuál valoraría a su manera).En definitiva,si hay abucheos o aplausos al caer el telón.
      La Ciencia es una determinada forma de interpretar las señales o ,más bien,parte de ellas.Pero las interpreta para hacernos más cómodo el viaje(no nos dice nada acerca de a donde nos lleva el camino) y la Filosofía es realmente la que se encarga de itratar de discernir sobre la dirección a la que nos puede llevar dicha carretera teniendo en cuenta todas las señales.Y filosofias hay muchas.Uno puede estar razonablemente seguro de ciertos aspectos de la carretera y de las señales incluso,pero nadie está razonablemente seguro del conjunto en su totalidad.Además no sabemos si las señales que tan razonablemente interpretamos nos mienten o no.Por poner un ejemplo:¿de cuántas teorias científicas ha estado la comunidad científica razonablemente segura y pasado el tiempo han dejado de estarla?.Muchas.
      Estar razonablemente seguro del destino final de la carretera de la vida es,y no puede ser otra cosa que un PREJUICIO.Y aunque a la mona se le vista de seda racional ... mona se queda.


      Menino.

    24. irichc dijo...

      "No entienden que, mientras que el castigo no es causa final del pecado, pues nadie quiere recibirlo (y de ahí la irracionalidad de los que pecan y se hacen merecedores de él), sí lo es de la virtud, que como se ha dicho es siempre expiación subjetiva, una acción destinada a cancelar el mal que se acumula en nosotros. Retribución no es soborno".

      Debí escribir "EL PREMIO sí lo es de la virtud".

    25. IRICHC:
      --- “se toleran como incidentes en la Creación”
      Las fallas en el diseño de un edificio se le imputan al ingeniero o al arquitecto.

      --- “compadecerse es asumir la culpa”
      No es asumir la culpa, sino sentirla como propia. El que la asume como propia no tiende a compadecerse, a menos que no sea culpa sino accidente no deseado (algo de lo que estaría exento un ser perfectísimo, si lo hubiera).

      --- “Hubo profetas, como Elías, que ni siquiera procuraron por su sustento”
      Y otros que, parece, abogaron por la frugalidad extrema.

      --- “Traducción: quien no se aferra a los bienes del mundo no es digno de llamarse hombre. Luego, en contra de aquel silogismo tan famoso, Sócrates no es hombre”.
      Traducción mejorada: quien desprecia a este mundo, incluidos sus bienes, merece llamarse un hombre despreciador del mundo. Para Sócrates lo único que queda siempre es el hombre: por eso divulgó el “conócete a ti mismo”. Le preocupaba la ética.

      --- “Es habitual -aunque no lógico- que el rico tenga más posibilidades de incurrir en la avaricia que el pobre. Eso no se le escapa a nadie, y obviamente tampoco a Jesús”.
      Si era lo habitual, podía dejar de serlo. Si pensaba dejar un mensaje perenne, debió decir “los avaros”, no “los ricos”. Eso no se le escapa a nadie.

      --- “A esto lo llamo matar al mensajero”.
      Un mensajero que envía sus propias cartas.

      --- “Cuando el ateo critica la escatología cristiana lo hace impugnando la crueldad del infierno, es decir, considerando el castigo como el sumo mal”
      Enésimo error: lo que se critica es la inadecuabilidad entre el pecado y la pena. Pero también entre el premio y la acción.

      --- “mientras que el castigo no es causa final del pecado, pues nadie quiere recibirlo (y de ahí la irracionalidad de los que pecan y se hacen merecedores de él), el premio sí lo es de la virtud, que como se ha dicho es siempre expiación subjetiva, una acción destinada a cancelar el mal que se acumula en nosotros. Retribución no es soborno”.
      Cf. supra.


      ---"¿Y por qué habría que ser caritativos [aunque es encomiable que alguien lo sea]? ¿No era que a Cristo le preocupaban los pobres de espíritu? ¿Para qué habrían de necesitar limosna?"

      --- “Tú mismo dices que es encomiable” .
      Pero a Cristo no le interesaba más que la pobreza de espíritu. No le interesaba esa “virtud”, la caridad.

      --- “Yo añado que entra en el máximo mandamiento de todo cristiano: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo”.
      Ambos son mandamientos judíos, y no cristianos. Yo no los sigo: a mis hijos los amo sobre todas las cosas y no como a mí mismo, sino más.

      --- “Si vas más allá de eso, ya no es inherente. Salvo que sea inherente a tu voluntad, en cuyo caso puede ser cualquier cosa”
      Vivir es con-vivir: la convivencia es inherente a la ética. No es individualista, y si es inteligente no es cualquier cosa. Dios no existe, pero no todo está permitido (hay leyes escritas, hay inteligencia y respeto por los demás, ya que nos ponemos en su lugar).

      --- “La verdad sí pierde su valor cuando no es eterna (lo verdadero no puede ser provisional). Y no soy capaz de concebir el amor sin la verdad”.
      Si la verdad del “amor” es su finitud, ¿qué tiene que ver la eternidad con su valor? Nada.

      --- “¿Y qué me empuja a buscar la utilidad del prójimo?”
      Lichtenberg decía que un principio filosófico sería “hacer el bien por el bien mismo, por respeto a la ley”; uno religioso sería “hacerlo porque es la voluntad de Dios, por amor a Dios”; uno humano, “hacerlo por el bienestar, por amor propio”; uno político: “haz el bien porque lo requiere la prosperidad de la sociedad de la que formas parte, por amor a la sociedad y por consideración a ti”. Hay muchos principios, y del religioso se puede prescindir, por su carácter mitológico, mas no parece que de los otros a menos que aprendamos a vivir sin leyes, sin nuestro cuerpo y sin los otros.

      --- “Justo eso es lo que indico”.
      No: a eso le llamás “ética de las plantas” (sic).

      --- “Entonces quien te da un trabajo se aprovecha de ti”.
      Sí, si tu recompensa es menor a tu trabajo (engaño).

      --- “Porque la moralidad de un acto se indaga en su intención más que en sus efectos. Blasfema quien cumple la justicia sólo porque está obligado a ella. Es un hipócrita. Y si siente que no está obligado y la cumple porque quiere, es un déspota. Ahora bien, quien pretende con ello expiar una culpa, se hace justicia a sí mismo y obedece a la ley interior, de la que nadie puede desentenderse. La buena obra no es nunca para él un fin en sí, sino -como el mundo y la vida misma- una ocasión para la virtud”.
      Estoy de acuerdo con que juzguemos en ciertos momentos a la intención antes que a los efectos. Pero, ¿qué importancia tiene la intención sin la acción? ¿Por qué iba a ser mejor para todos un acto hipócrita que uno coherente? Yo prefiero que un hombre evite matarme, aunque sólo lo haga por miedo a que la ley caiga sobre él. Me gustaría que lo haga más bien porque considere que no es bueno andar asesinando gente, pero qué más da. Pero, para matizar y apoyar lo que he dicho en párrafos anteriores: “Aunque la razón basta, cuando está completamente desarrollada y perfeccionada, para instruirnos sobre las tendencias dañosas o útiles de cualidades y acciones, no basta en sí msima, para producir censura o aprobación moral. La utilidad no es más que una tendencia hacia cierto fin: si el fin nos fuese absolutamente indiferente, nos serían igualmente indiferentes los medios. (…) Así, entonces, la razón nos instruye acerca de las distintas propensiones de las acciones y la humanidad hace el distingo a favor de las útiles y beneficiosas” (David Hume).

      --- “¿Qué reglamento? Pablo dice que no se salva quien obra bien una vez y cree al principio, sino quien persevera hasta el final. Gana, pues, todo aquel que persevere, pero especialmente aquel que remonte adversidades más grandes, incluso si son achacables a él”.
      Hablé de atletas para hablar en el registro de Pablo (I Cor 9:24-27). Me parece que quedaba claro: los cristianos son los llamados a salvarse, no los otros (en especial si son judíos). En esas reglas paulinas se alaba supuestamente la perseverancia. Pero sólo para el que cree en Cristo. No importa acaso ni el bien, ni la caridad. Importa la cruz, la imitación de la cruz (toda la oscuridad de esa frase vale lo que pesa), pues su contrario es “la perdición” (o la derrota). ¿Qué puede importar la perseverancia si eso será poner “su corazón en las cosas de la tierra” (Fil 3:19)?
      Lo único que puede importar de los textos de Pablo es todo aquello que coincida con una ética común y compartible, construida entre hombres para hombres que conviven. Así, cualquiera de sus enseñanzas, si excede el ámbito dogmático, puede ser compartida sin religión, sin creencia, y sin fe. Del mismo modo que la ética (laica), puede ser compartida por hombres religiosos. Está,usando la verba cristiana, por encima de ésta.

      --- “Jesús no podía ser cambiado. Ni siquiera tuvo maestros, sino que fue él quien los aleccionó a ellos en el templo siendo un niño”.
      En Lucas, todos quedan maravillados por el niño. Pero no se dice que no tuviera maestros. Es más, a pesar de que tiene conocimientos de las Escrituras, se sienta para “escuchar” y “preguntarles” a los “doctores” (Lc 2:46). Por otra parte, sí que tuvo a Juan el Bautista como maestro. Por lo menos ésa es la opinión de numerosos teólogos e historiadores, cuya autoridad me resulta más respetable que la tuya en estas lides: “El cuarto evangelio es el que más información nos ofrece acerca de la relación entre Juan y Jesús. Por él sabemos que varios de los discípulos del primero fueron luego discípulos del segundo (Jn 1, 40-49) y que Jesús también se dedicó durante un tiempo a bautizar (Jn 3, 22-26), probablemente desempeñando el papel de ayudante o colaborador de su maestro” (Santiago Guijarro Oporto, El Jesús histórico).

      --- “Habla por ti, si consideras que tu vida es una burda tragedia”.
      Para nada. Hablo de la burda tragedia supuestamente representada en el Gólgota.

    26. MENINO:
      La ciencia permite comprobar si esa señal, que parecía una flecha torcida a la derecha, indicaba que la ruta viraba hacia la derecha. He dicho “comprobar” y no meramente “enunciar”, que es lo que hace la religión y la filosofía que desdeña la ciencia. La religión asegura que, en realidad, la flecha no era una flecha sino una ley natural que apunta al cielo, donde en realidad no hay destino. Pero no permite comprobarlo. En este sentido se parece a la poesía, al arte, etc. Sólo que también quiere solapar a la ciencia. No es una respuesta válida a lo que está más allá de la ciencia (metafísica), sino una repuesta a secas. Al revés de la ciencia, no permite su corrección. Eso me permite corregir (ya que estamos) mi frase de recién: la religión no es “una respuesta a secas”. En realidad “no es una respuesta”, a secas. Estar razonablemente seguros de ello nunca podrá ser, si seguimos el rigor científico, un prejuicio. Sólo podrá ser un juicio después de los hechos, como es común en la ciencia rigurosa.
      La religión nos debe todo: dice cualquier cosa, porque no sabe nada. Es, en el sentido estricto de la palabra, estúpida. Consuela e inspira, pero también lo hace la poesía sin engañar.

      P.D.: Y hay muchas maneras de estar razonablemente seguros de cuánto de lo que dice la religión es falso. Será tema para otra conversación.

    27. irichc dijo...

      Las fallas en el diseño de un edificio se le imputan al ingeniero o al arquitecto.

      Hay personas a quienes les molestan las ventanas cuando están abiertas (demasiado aire) y cuando están cerradas (demasiado calor). No es culpa del arquitecto, sino de la debilidad de aquéllas inherente a su condición de seres finitos, o al mal uso que le den a sus facultades. Si Dios hubiera querido crear sólo a inmortales, no podrías estar quejándote ahora mismo.


      Para Sócrates lo único que queda siempre es el hombre: por eso divulgó el “conócete a ti mismo”. Le preocupaba la ética.

      Lee el Fedón y sabrás qué opinaba Sócrates de quienes no pueden separarse sin gran pena de los bienes perecederos de esta vida. Claro que, si eres nietzscheano, no te importará calumniar a Sócrates y a Cristo al alimón. Aunque creo que estás más con la vieja estrategia de aislar al enemigo y caracterizarlo con rasgos gregarios, pintándolo como víctima de alucinaciones, de evoluciones sociológicas o de falsificaciones históricas. Por todo ello confío en que Sócrates es demasiado humano y demasiado sabio para hacerse acreedor de tu desprecio selectivo. Es obvio que estás incómodo con el personaje. Tanto a él como a Sófocles o a Séneca -estandartes del paganismo- los querrías entre los tuyos.

    28. irichc dijo...

      Enésimo error: lo que se critica es la inadecuabilidad entre el pecado y la pena. Pero también entre el premio y la acción.

      De momento sólo te haré una pregunta: ¿Crees que habría que perdonar a quien jamás se arrepintiera? El resto viene después.


      Pero a Cristo no le interesaba más que la pobreza de espíritu. No le interesaba esa “virtud”, la caridad.

      Cristo practicó y predicó la caridad. El Evangelio no es más que caridad.


      Ambos son mandamientos judíos, y no cristianos.

      En el cristianismo quedan perfectamente explicitados, especialmente el segundo, que se refiere al prójimo. En el judaísmo son un proyecto con visos de provisionalidad.


      Yo no los sigo: a mis hijos los amo sobre todas las cosas y no como a mí mismo, sino más.

      Eso es sentimentalismo, no racionalidad. Tus hijos no valen más que tú, al menos no "a priori". Que puedas sacrificarte por ellos dice más a tu favor que a favor de tus hijos.


      Dios no existe, pero no todo está permitido (hay leyes escritas, hay inteligencia y respeto por los demás, ya que nos ponemos en su lugar).

      Las leyes están escritas en papel y las mantienen las armas. La inteligencia es sólo un epifenómeno pasajero de nuestra mente voluble. Y el respeto consuetudinario es tan ineficaz que tuvieron que inventarse las leyes.


      Si la verdad del “amor” es su finitud, ¿qué tiene que ver la eternidad con su valor? Nada.

      Uno ama para siempre, porque siempre quiere amar.


      Lichtenberg decía que un principio filosófico sería “hacer el bien por el bien mismo, por respeto a la ley”

      "Haz el bien y no mires a quién" es un refrán castellano de resonancias evangélicas.


      uno religioso sería “hacerlo porque es la voluntad de Dios, por amor a Dios”

      Además de lo anterior.


      uno humano, “hacerlo por el bienestar, por amor propio”

      Humano no, egoísta.


      uno político: “haz el bien porque lo requiere la prosperidad de la sociedad de la que formas parte, por amor a la sociedad y por consideración a ti”.

      Más que político es tautológico. ¿Cómo iba a ser un bien si lo es sólo para mí y resulta antisocial?


      Hay muchos principios, y del religioso se puede prescindir, por su carácter mitológico

      Al contrario: Nos ha sido dado poder prescindir de lo imprescindible. Ésta es la grandeza de la libertad.


      Así, si excede el ámbito dogmático, puede ser compartida sin religión, sin creencia, y sin fe. Del mismo modo que la ética (laica), puede ser compartida por hombres religiosos. Está,usando la verba cristiana, por encima de ésta.

      No otra cosa afirma la doctrina común del derecho natural. Aunque, según la cita de Hume, sea un proyecto imposible. Bueno sería que te decantaras por el uno o por los otros.


      Por otra parte, sí que tuvo a Juan el Bautista como maestro.

      Lo que dices es contrario al testimonio de las Escrituras y carece de base. Juan Bautista habla del bautizo de fuego, predica al Mesías, lo identifica en Cristo e incluso es reticente a bautizarle porque se considera indigno para tal tarea.

    29. IRICHC:

      ---Hay personas a quienes les molestan las ventanas cuando están abiertas (demasiado aire) y cuando están cerradas (demasiado calor). No es culpa del arquitecto, sino de la debilidad de aquéllas inherente a su condición de seres finitos, o al mal uso que le den a sus facultades. Si Dios hubiera querido crear sólo a inmortales, no podrías estar quejándote ahora mismo.

      No por molestarle que las ventanas se abran pueden imputarle esa falla al arquitecto o al ingeniero, sino al que dejó la ventana abierta.
      Si pudieras probar a Dios, podrías saber de qué me quejaría.

      ---Lee el Fedón y sabrás qué opinaba Sócrates de quienes no pueden separarse sin gran pena de los bienes perecederos de esta vida. Claro que, si eres nietzscheano, no te importará calumniar a Sócrates y a Cristo al alimón. Aunque creo que estás más con la vieja estrategia de aislar al enemigo y caracterizarlo con rasgos gregarios, pintándolo como víctima de alucinaciones, de evoluciones sociológicas o de falsificaciones históricas. Por todo ello confío en que Sócrates es demasiado humano y demasiado sabio para hacerse acreedor de tu desprecio selectivo. Es obvio que estás incómodo con el personaje. Tanto a él como a Sófocles o a Séneca -estandartes del paganismo- los querrías entre los tuyos.

      Recapitular: ¿dónde he dicho que soy nietzscheano?
      A Sófocles lo querría por su Edipo rey, no por su paganismo.
      A Séneca por su pragmatismo.
      Para leer a Sócrates me cuidaría de lo que dice Platón (con perdón del tarsiota).
      Ante el Sócrates del Fedón no sería tan complaciente como Simmias.
      El Sócrates del Fedón (o sea, de Platón) desprecia al cuerpo como filósofo porque cree en su “mundo platónico” donde reside el alma, la sabiduría, la justicia, lo bello.
      Quedate con ese Sócrates, Simmias-Daniel. Yo me quedo con el que, según Diógenes Laercio, dijo de Platón: “¡cómo me hace decir este joven cosas que no son mías!”.

      --- “De momento sólo te haré una pregunta: ¿Crees que habría que perdonar a quien jamás se arrepintiera? El resto viene después”.

      Tu moral cristiana quizá no te lo permita. Yo no tengo problemas en hacerlo.

      --- “Cristo practicó y predicó la caridad. El Evangelio no es más que caridad”.

      Por eso ante la parra que no da higos, no la riega, sino que la aniquila.

      --- “En el cristianismo quedan perfectamente explicitados, especialmente el segundo, que se refiere al prójimo. En el judaísmo son un proyecto con visos de provisionalidad”.

      No quiero ni pensar lo que dirán tus hermanos judíos de esas necias prepotencias.

      --- “Eso es sentimentalismo, no racionalidad. Tus hijos no valen más que tú, al menos no "a priori". Que puedas sacrificarte por ellos dice más a tu favor que a favor de tus hijos”.

      Me permito ser todo lo sentimental que pueda, sobre todo si tu evangelio no lo prevé.

      --- “Las leyes están escritas en papel y las mantienen las armas. La inteligencia es sólo un epifenómeno pasajero de nuestra mente voluble. Y el respeto consuetudinario es tan ineficaz que tuvieron que inventarse las leyes”.

      En Inglaterra las leyes son consuetudinarias (common law), con matices si se quiere.
      Las leyes escritas confirman que “no todo está permitido”.
      La mente es una entelequia a partir del cerebro.

      ---Uno ama para siempre, porque siempre quiere amar.

      Siempre que pueda amar, por supuesto. Y uno sabe que no siempre puede. Hay un límite: cuando el corazón se detiene y cerebro se seca.

      --- “Al contrario: Nos ha sido dado poder prescindir de lo imprescindible. Ésta es la grandeza de la libertad”.

      Si podemos prescindir de lo imprescindible, no es imprescindible. La libertad tiene esas cosas propias de una hermosa ilusión.

      --- “No otra cosa afirma la doctrina común del derecho natural. Aunque, según la cita de Hume, sea un proyecto imposible. Bueno sería que te decantaras por el uno o por los otros”.

      Lo que importa, al fin, es que prevalezca la ética laica. Lo demás, de más.

      --- “Lo que dices es contrario al testimonio de las Escrituras y carece de base. Juan Bautista habla del bautizo de fuego, predica al Mesías, lo identifica en Cristo e incluso es reticente a bautizarle porque se considera indigno para tal tarea”.

      Mi base está en que no me quedo con las meras escrituras, porque eso sería como aprender de neurología quedándome con lo de Justicia Geométrica. Son frondosísimos los estudios, muchos de los cuales provienen de fieles a tu religión, pero también a la verdad, que lo dicen. Uno de los mejores estudios sobre el Jesús histórico disponibles en internet dice:
      “No es fácil saber cómo fue exactamente esta relación [entre Juan y Jesús], porque la imagen que de ella presentan los evangelios está muy condicionada por la historia posterior. En todo caso, según el testimonio de los evangelios, el comienzo de la misión de Jesús estuvo muy relacionado con la actividad de Juan y con su grupo de discípulos. Juan, el evangelista, describe claramente a Jesús como discípulo de Juan el Bautista (Jn 1,30: el que viene detrás de mí = mi discípulo)”.
      http://www.jesus.teologia.upsa.es/subsecciones.asp?codsubseccion=83

      A tu pedido, te cito más fuentes. Si es posible, con asidero evangélico incluido.

    30. irichc dijo...

      Quedate con ese Sócrates, Simmias-Daniel. Yo me quedo con el que, según Diógenes Laercio, dijo de Platón: “¡cómo me hace decir este joven cosas que no son mías!”.

      Patinazo mayúsculo: Platón empezó a escribir sus diálogos seis años después de la muerte de Sócrates. Fíate de los cotilleos del Laercio.


      Tu moral cristiana quizá no te lo permita. Yo no tengo problemas en hacerlo [perdonar a quien jamás se arrepintiera].

      Luego para ti el arrepentimiento no tiene ningún valor.


      Por eso ante la parra que no da higos, no la riega, sino que la aniquila.

      Significa que al hombre se le pedirá más que lo que conviene a su naturaleza actual, la estéril naturaleza caída. Coincide con las palabras del Bautista:

      "Mirad que ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego".

      No es extraño que ambos compartieran doctrina, si consideramos que Juan tenía un don profético o, lo que es lo mismo, servía de boca a Dios. Y Cristo es Dios. Pero un maestro jamás habría dicho de su discípulo:

      Yo no soy digno ni siquiera de soltar la correa de sus sandalias. El es el que ha de bautizaros en el Espíritu Santo.

      Ni, en fin:

      He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquél de quien yo os dije: Detrás de mí vendrá un varón, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.


      No quiero ni pensar lo que dirán tus hermanos judíos de esas necias prepotencias.

      Pues pensar no hace daño a nadie.

    31. IRICHC:

      Patinazo mayúsculo: Platón empezó a escribir sus diálogos seis años después de la muerte de Sócrates. Fíate de los cotilleos del Laercio.

      No me fío mucho, ni de él ni de los evangelios, como sabrás. Ni de la obra de Platón, que “plantea a los comentadores numerosos problemas. ¿En qué orden cronológico hay que clasificar los escritos de Platón? Es imposible responder con certeza y los historiadores del platonismo aportan respuestas divergentes a este problema. Por otra parte, ¿puede separarse con exactitud lo que pertenece a Sócrates de lo que pertenece a Platón en los diferentes diálogos? Tampoco aquí es posible responder con precisión; todo lo que se puede decir es que a medida que Platón avanzaba en la redacción de su obra, Sócrates se convertía cada vez más en el portavoz de las ideas de su discípulo” (Jean Wahl). Que es lo mismo que decir, que lo en cierta medida Sócrates es “creado por Platón” (Yvon Belaval).


      “Luego para ti el arrepentimiento no tiene ningún valor”.

      Claro que sí. Pero, ¿acaso no predican ustedes que no tiene valor amar al que los ama, sino que deben amar al enemigo? Aquí tienen: perdonen al que no se arrepiente.

      “Significa que al hombre se le pedirá más que lo que conviene a su naturaleza actual, la estéril naturaleza caída. Coincide con las palabras del Bautista:
      "Mirad que ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego".”


      ¡Pero si me dijiste que el cristianismo no era más que caridad! Contradicciones, sombras nada más.

      “Yo no soy digno ni siquiera de soltar la correa de sus sandalias. El es el que ha de bautizaros en el Espíritu Santo”.

      Vamos, un poco de esfuerzo. Un poco más allá de los evangelios, porque si no seguimos con las contradicciones: “Él es de quien está escrito: ‘He aquí que yo envío delante de ti a mi mensajero, el cual preparará tu camino delante de ti’. En verdad os digo que no ha surgido entre los hijos de mujer uno mayor que Juan el Bautista, pero el menor en el reino de los cielos es mayor que él. En efecto, todos los Profetas y la Ley han profetizado hata Juan. Y si queréis admitirlo, él es Elías, que había de venir. ¡Quien tenga oídos, que oiga!” (Jesús, según Mt 11:10-15).
      Rafael Aguirre, en un órgano oficial de tu Iglesia (Iglesia Viva), ha resumido el acuerdo de todos los historiadores honestos: “Para Jesús el Reino de Dios es una buena noticia; es un tesoro, cuyo descubrimiento llena de alegría. Es notable la diferencia con su maestro Juan Bautista que subrayaba el aspecto justiciero y amenazante de la venida de Dios”.

      “Pues pensar no hace daño a nadie”.

      Pues, no temás a las heridas y reconocé el plagio.

    32. irichc dijo...

      Sócrates se convertía cada vez más en el portavoz de las ideas de su discípulo

      Eso es cierto si se refiere a las elaboraciones más metafísicas de Platón, pero no tanto si apunta a su doctrina moral antisofística, heredada de Sócrates. Especialmente en aquellos pasajes de los Diálogos donde se esboza una biografía del maestro (caso paradigmático: el Fedón).


      Pero, ¿acaso no predican ustedes que no tiene valor amar al que los ama, sino que deben amar al enemigo? Aquí tienen: perdonen al que no se arrepiente.

      ¿Y quién dice que el enemigo no puede arrepentirse?


      ¡Pero si me dijiste que el cristianismo no era más que caridad! Contradicciones, sombras nada más.

      La misericordia de Dios consiste en 1) tardar en castigar definitivamente a quien se ha hecho acreedor de ello, para que pueda convertirse y 2) dar a los hombres más bienes de los que merecen, tanto en esta vida como en la próxima.


      “Para Jesús el Reino de Dios es una buena noticia; es un tesoro, cuyo descubrimiento llena de alegría. Es notable la diferencia con su maestro Juan Bautista que subrayaba el aspecto justiciero y amenazante de la venida de Dios”.

      Para Juan Bautista también es una buena noticia ("He aquí al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo") y para Jesús tampoco deja de ser amenazante ("Allí será el llanto y el crujir de dientes"). La separación me parece artificiosa, propia de un filólogo del protestantismo tras una crisis de fe.

    33. IRICHC:

      --- “Eso es cierto si se refiere a las elaboraciones más metafísicas de Platón, pero no tanto si apunta a su doctrina moral antisofística, heredada de Sócrates. Especialmente en aquellos pasajes de los Diálogos donde se esboza una biografía del maestro (caso paradigmático: el Fedón)”.

      Cuando el Fedón se pone a hablar de, digamos, “la muerte y su verdadera realidad” no tiene pretensiones biográficas. Antes, sí.

      --- “¿Y quién dice que el enemigo no puede arrepentirse?”

      Que pueda no significa que no lo haga. Pero igual puede merecer ser perdonado, que es de lo que hablamos, aunque a Cristo no le parezca.

      --- “La misericordia de Dios consiste en 1) tardar en castigar definitivamente a quien se ha hecho acreedor de ello, para que pueda convertirse y 2) dar a los hombres más bienes de los que merecen, tanto en esta vida como en la próxima”.

      Y la debilidad de Clark Kent es la kriptonita verde.
      Si Dios da a los hombres más de lo que se merecen no está siendo justo, lo cual contradice su perfección. Si antepone la misericordia por sobre la justicia, es quizá más bondadoso que justo, pero no tanto pues podría dar bienes a los que no lo merecen.

      --- “Para Juan Bautista también es una buena noticia ("He aquí al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo") y para Jesús tampoco deja de ser amenazante ("Allí será el llanto y el crujir de dientes"). La separación me parece artificiosa, propia de un filólogo del protestantismo tras una crisis de fe”.

      Me alegra que impugnés las posibles disidencias, pero no el que Juan fuera maestro de Jesús.
      El filólogo pertenece al catolicismo y estimo, aunque puedo equivocarme, que es mejor filólogo que vos, y quizá más católico.

    34. irichc dijo...

      Si Dios da a los hombres más de lo que se merecen no está siendo justo, lo cual contradice su perfección.

      Ya discutí esto en otro lugar. La asimilación de la liberalidad a la injusticia es un dislate.

    35. IRICHC:
      Coincido en que da más para otro hilo. Pero dar a los hombres más de lo que se merecen no es liberalidad. Entiendo que ésta se define como dar sin esperar nada a cambio.

    36. IRICHC:
      ¿Qué pasa? ¿Ya ni entre los tuyos sos bien recibido?
      http://www.edicionescatolicas.com/articulo.asp?Id=208

    37. Anónimo dijo...

      A Irichc quisiera derribarlo y patearle la cara hasta cansarme, para ayudarle a llegar más rápido con su dios.

    38. Excellent blog - I have enjoyed reading your tips...